¿Alopecia? Los tratamientos más eficaces contra la caída del cabello

La pérdida de cabello es un problema tanto masculino como femenino

La caída del cabello a lo largo de la vida es normal para permitir el recambio que forma parte del ciclo natural y es posible que esto en algún momento sea visible. Pero en ocasiones, cuando se comienza a ver una disminución en el volumen de pelo puede transformarse en una preocupación, y es mejor estar atentos a las señales.

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Es verdad que la mayoría de las personas tienen pelo en su cabeza, a veces más cantidad otras veces menos. Pero también es cierto que cualquiera puede perder el cabello, mujeres y hombres, para siempre o de modo transitorio.

“Es totalmente esperable que se caigan entre 100 y 150 cabellos por día. Recordemos que somos animales, hay ciclos en donde el cabello se va cayendo, como cuando cambiamos de estación. Es importante cuidar el cuero cabelludo porque es parte de todo el cuidado capilar. Pero si la caída es mayor o empezamos a ver zonas blancas del cuero cabelludo, es necesario consultar con un especialista”, dijo a Infobae el dermatólogo Lucas Ponti, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología.

Cristina Pascutto, médica dermatóloga y asesora Científica Klorane, destacó que “la caída de pelo es uno de los motivos más frecuente en la consulta dermatológica. Sus causas son variadas y en ocasiones multifactoriales, puede ser transitoria o crónica lo que, en general, se asocia al cuadro que se conoce como alopecia, que es la presencia de zona con poca densidad pilosa o sin pelo”.

La palabra alopecia era más o menos conocida, según tuviera cada cual el problema o no, pero se hizo popular con el polémico incidente entre el actor Will Smith y el cómico Chris Rock, en la última entrega de los premios Oscar, el pasado 27 de marzo. Ya pasó a la historia la espontánea escena generada cuando el actor de Rey Richard se paró de su asiento, caminó hasta el escenario, y le propinó un sopapo a Rock que acababa de hacer un chiste con la alopecia de su esposa, Jada Pinkett Smith. El escándalo fue mayúsculo y el debate incluyó desde detalles sobre la afección de la actriz hasta aspectos psicológicos del propio Smith y su destemplada reacción.

Respecto de lo primero, muchas mujeres se vieron identificadas con un mal que no es exclusivamente masculino.

Ponti subrayó que “la frase caída de pelo hace pensar muchas veces en los hombres, pero realmente esta patología no distingue sexo”. “El 90% de las mujeres afirman experimentar la pérdida de cabello. El 40% han consultado o padecido una caída de cabello que les generó preocupación”, aseveró el experto.

Respecto de las causas, Pascutto precisó que “se reconocen dos grandes tipos de caída de pelo la reaccional se observa más en mujeres, es temporal y suele aparecer luego de algún evento desencadenante, tal como cambios de estación, anemia (por ejemplo por menstruación abundante), cambios hormonales (postparto, contracepción), estrés físico (por enfermedad, cirugías), estrés psicológico, dietas hipocalóricas estrictas”.

Con estas posibles causas “multifactoriales” coincidió la doctora Velia Lemel, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD) y de la Academia Americana de Dermatología (AAD). A los factores mencionados por Pascutto agregó que, en el caso de las mujeres, lo habitual es que sean causas hormonales.

“Por eso siempre pedimos análisis de tiroides. Por ejemplo, las causas pueden ser hipotiroidismo o también hiperandrogenismo. Este último caso significa que poseen mayor cantidad de hormonas masculinas, como la testosterona”.

Pero también el cuidado de la estética del cabello puede dañarlo, ya que en ocasiones implica un maltrato.

Debe evitarse “el cepillado intensivo, el uso de planchita y/o secador de pelo en exceso, agresiones químicas (alisados, tinturas), porque pueden generar una pérdida excesiva y brusca del cabello acompañada de fragilidad y resquebrajamiento del tallo pilosos”, agregó Pascutto.

La causa más habitual, tanto en hombres como en mujeres, es la “crónica”, que es “gradual y progresiva” e intervienen “factores hereditarios y genéticos, hormonales vasculares y peptidérgicos por eso toma el nombre de alopecia cronogénetica”.

“En esta situación cada ciclo de crecimiento es más corto que el anterior, el cabello está menos irrigado, más débil, llega más rápido al final de su vida útil, se va progresivamente miniaturizando y se transforma en vello o desaparece. En general en el hombre se observa un aumento de las entradas, la desaparición del cabello en la coronilla y parte anterior de la cabeza mientras que en las mujeres la desaparición es más difusa”, describió la experta.

Lemel mencionó esta causa como “androgenética”, que es una de las “más importantes” en ambos sexos. Y explicó: “andro quiere decir hormonas (hormonas masculinas, testosterona) y genética quiere decir que tienen una influencia familiar hormonal, es decir padre y abuelo con alopecia en la misma disposición”.

El inicio de los síntomas de la alopecia androgenética son variables, puede ser “después de la menarca, o sea después de la primera menstruación, en la perimenopausia y menopausia” y en el caso de los varones “puede comenzar en edades muy tempranas con afinamiento del pelo en la zona frontal o en la zona de la coronilla”.

“También existe la alopecia areata, en hombres y en mujeres, cuyo origen es el estrés o también el inmunitario. Areata quiere decir por zonas, aparecen redondeles donde falta el pelo, en el que se ve como un brillo ya que se puede observar el cuero cabelludo”, precisó.

¿Cuáles son los tratamientos?

Lemel y Pascutto, ambas dermatólogas de extensa trayectoria, describieron una serie de productos científicamente probados que se utilizan y combinan según la evaluación que el especialista haga de cada paciente.

Los tratamientos, dijo Pascutto, son “tópicos y sistémicos” y van “desde la utilización de lociones con diferentes sustancias como ser el minoxidil, a diferentes concentraciones, o por vía oral como suplementos nutricionales a base de aminoácidos específicos o activos como por ejemplo L-ácido ascórbico, hierro, vitamina E, B, zinc, calcio, ácido fólico entre otros, para nutrir y estimular su crecimiento, frenar la caída, mejorar la irrigación de la piel cabelluda y evitar el quiebre”. También pueden ser “medicamentosos como el finasteride, dutasteride o minoxidil oral”. La especialista recomendó “suplementarlo con champús y acondicionadores anticaída”.

Lemel agregó que, en el caso de las lociones como el minoxidil, “son bastante eficaces siempre que se sigan las indicaciones del médico”. Para el finasteride y el dutasteride “se utiliza para la alopecia androgenética, tanto masculina como femenina”.

Este último tipo de alopecia es “más difícil de curar”. “Sin embargo, la instancia en la que la persona tiene entradas importantes y se le va afinando el pelo, se pueden hacer tratamientos y lograr mejoras”.

El finasteride, recordó, formaba parte de un tratamiento “para la hiperplasia de próstata benigna y resultó funcionar también para el crecimiento del cabello”. En cuanto al dutasteride “se comenzó a usar muchísimo en los últimos 5 años. Es muy parecido el finasteride, pero más eficaz, en dosis de 0,5 mg”. Luego, “para reforzar el cabello se suelen dar aminoácidos, que si bien no hacen creer pelo nuevo, ayudan como parte de los tratamientos”, detalló.

“Otra muy difícil de tratar es la alopecia areata universal. Se trata de alopecia en todo el cuero cabelludo, cejas y pestañas”. Aquí intervienen “factores inflamatorios e inmunitarios” y para su tratamiento, dijo Lemel “se están comenzando a utilizar nuevos antinflamatorios biológicos”.

“Es importante aclarar que todos los tratamientos necesitan un tiempo mínimo de 6 meses. En el caso de la alopecia androgenética puede llevar entre 6 meses y 1 año” ver algún resultado, aclaró la experta. Incluso, señaló, algunos tratamientos pueden llegar a ser de por vida. Pascutto recomendó “realizar la consulta temprana, que nos brinda más chance de mantener el pelo en mejores condiciones”.

La caída del cabello en la etapa de posparto “dura unos meses desde el nacimiento del bebé hasta aproximadamente el año. Si bien se va reponiendo solo, sin tratamiento, se suelen indicar vitaminas y aminoácidos que a su vez ayudan a disminuir la ansiedad de la paciente”, dijo.

En cuanto a la alopecia “por anemia mejora una vez que reponemos el hierro y los minerales. Si hablamos de anorexia, claramente el cambio se da cuando el paciente empieza a comer, por lo tanto, comienza a incorporar alimentos, proteínas y aumenta de peso”, aclaró. Luego, “en el caso de hipotiroidismo, también se recupera a través del tratamiento médico indicado” para esa afección.

Pero, para Lemel “un antes y un después en materia de tratamientos, o sea la joya de la corona, es el minoxidil oral que se utiliza en la alopecia androgenética”. Este fue paso superador importante respecto del minoxidil en loción, ya que deja “muy feo el cabello y para la mujer es un problema, ya que las puntas quedan muy secas y las raíces grasosas”.

“Al ser un tratamiento casi de por vida es necesario que tenga buena adherencia y para eso tiene que dejar lindo el cabello. Lo importante es dar la dosis adecuada (de 0,50 a 0,75mg) porque sino puede hacer crecer el vello en la cara de la mujer”, indicó Lemel.

El minoxidil “se puede complementar con el dutasteride de 0,50 mg en mujeres posmenopáusicas. Esto es lo que se está usando acá en Argentina. En Estados Unidos y en Europa, ya se está usando en mujeres a cualquier edad”, pero como tiene contraindicaciones importantes, se debe evitar siempre administrarlo durante el embarazo y, si una persona desea embarazarse, deberá esperar “hasta 6 meses después de haber dejado el tratamiento”.

Lemel reveló que, entre las más recientes terapias, se incluye en ocasiones “la mesoterapia con dutasteride, ya que ahora se descubrió que se puede hacer una mesoterapia cada tres meses o cuatro en total”. Finalmente, otro de los más nuevos avances en esta área, dijo Lemel, es “el plasma rico en plaquetas” como un factor de “crecimiento que actúa sobre el folículo piloso. También esta técnica se aplica “a través de mesoterapia, que son unas microinyecciones intradérmicas, o con microneedling con dermapen”

¿Cómo saber si se me está cae el pelo?

El número de cabellos que se pierden cada día es fundamental para evaluar si hay que consultar con un especialista. El doctor Ponti estimó en 100 a 150 pelos por día una caída normal y que forma parte de la reposición natural del cabello. En tanto, Lemel estimó que “de 70 a 100 cabellos diarios es una caída normal, arriba de 100 ya empieza a preocupar y necesita tratamiento”.

“Para esto se hace un conteo de pelo después del lavado. ¿Cómo? Vamos a dejar secar el pelo que queda en el peine o el cepillo, lo separamos y lo contamos. Esto es importante porque a veces, si el pelo es largo, pensamos que se nos está cayendo mucho, pero cuanto lo contamos vemos que en realidad estamos dentro de los parámetros normales”, cerró la especialista.

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