Derrumbe en Sabinas: obstáculos persisten para el rescate en mina, labores no paran: Protección Civil

Laura Velázquez, aseguran que continuarán la exploración del área para desbloquear el paso e intentar lograr las condiciones óptimas para localización de los 10 mineros atrapados

Laura Velázquez, coordinadora nacional de Protección Civil, afirmó que llevan «183 horas de trabajo ininterrumpido» desde que se reportó el derrumbe a las 13.35 hora local el 3 de agosto, cuando se inundó la mina de carbón en Sabinas por el colapso de un muro.

“Jamás se suspenden labores. Se trabajan las 24 horas del día y nuestro trabajo lo pueden testificar los propios familiares de los mineros. El trabajo que realizamos acá es continuo”, sostuvo la funcionaria en una videollamada desde el sitio.

La titular de Protección Civil había expresado el miércoles su confianza de «estar a horas» de que pudieran entrar los buzos rescatistas.

Sin embargo, aunque hubo cuatro descensos en uno de los pozos inundados que hay en la mina, no hubo condiciones para que se consumara el rescate, reconoció Luis Cresencio Sandoval, secretario de la Defensa Nacional (Sedena).

“No tienen espacio para avanzar, tienen obstrucciones, hay maderas, sigue habiendo ahí algunos polines (vigas), inclusive con las luces que llevan para poder observar en el interior no tienen la visibilidad que requieren”, indicó el jefe del Ejército.

Aun así, Velázquez afirmó que “no hay ningún riesgo de colapso”.

También expuso que han extraído 148,460 metros cúbicos de agua, por lo que en uno de los pozos están llegando «a niveles donde pueden entrar los rescatistas”.

“Esto lo estaremos evaluando en el transcurso del día, tenemos que ser muy cuidadosos para no exponer a nadie. Entendemos la urgencia de entrar y ojalá que el día de hoy pueda ser”, mencionó.

El derrumbe de la mina recuerda los trágicos accidentes que se han presentado en México en los últimos años.

De acuerdo con la Familia Pasta de Conchos, que agrupa a familiares de mineros fallecidos en el derrumbe de 2006 en la mina de ese nombre, también en Coahuila, se han registrado más de 100 muertes de personas dedicadas a la minería en esta zona de carbón desde entonces.

LOS OBSTÁCULOS EN EL POZO

De acuerdo a Protección Civil, la estrategia inicial fue abatir los niveles de agua en la mina para poder movilizarse para es rescate, ya que los niveles del líquido se encontraban arriba de los 30 metros el pasado 3 de agosto.

Tras la implementación de distintas bombas y con la máxima presión ejercida en el proceso, lograron reducirlos de manera extraordinaria por abajo de los 9 metros. Hasta el momento, Protección Civil confirmó que desde el pasado 3 de agosto al 11 de agosto, la extracción de agua es superior a los 148 mil cuadrados y el volumen es de 18,425 m cuadrados.

Cabe recordar que el mando unificado y el personal técnico hicieron especial énfasis en que resulta fundamental bajar los niveles de agua, para que los rescatistas puedan entrar y los buzos puedan moverse con total seguridad para indicar con precisión todo aquello que pueda encontrarse abajo en la mina.

El titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval notificó que a pesar de que no se tenían las condiciones propicias de agua para descender en el Pozo 3, se realizaron las acciones de rescate con buzos.

Hubo cuatro descensos en los que participó un elemento del Ejército y uno de los mineros voluntarios, entre ambos, buscaron precisamente detectar las condiciones de ese pozo, el cual resulta que se encuentra obstruido. Procedieron a abrirlo para que pudieran entrar los demás buzos a trabajar, retiraron un total de 13 polines de madera y 15 metros de manguera.

“Encontraron que no hay espacio para avanzar, todavía hay obstáculos como maderas y polines. Las luces que utilizaron no les da suficiente visibilidad para identificar lo que se interpone en su paso dentro del pozo. El trabajo es constante, se van a seguir con estas actividades, aún sin llegar todavía al nivel que se considera apropiado para operar. De todos modos, los rescatistas y los buzos van a seguir haciendo los intentos para llevar a cabo la actividad que se tiene destinada”, confirmó el militar.

La segunda etapa para el resguardo de los mineros atrapados en Sabinas, fue la de exploración de las condiciones de seguridad existentes por medio de los buzos. Y en la tercera etapa será el ingreso de los rescatistas para llevar a cabo las acciones de búsqueda y localización de los mineros para sacarlos en una “cápsula de vida”, así como la extracción de escombros y en su caso el reforzamiento de la estabilidad de la mina.

Hasta ahora la movilización sigue en los Pozos 2 y 3, ya que se están intercambiando las bombas de agua de mayor tamaño por unas un poco más prácticas, pues las condiciones lo permiten. Y de acuerdo con las autoridades correspondientes, el bombeo es más rápido a estas alturas de la estrategia implementada.

EL EQUIPO DE RESCATE IMPLEMENTADO

Ubicados a unos 370 metros de la mina Conchas norte, los tres pozos en los que están atrapados los trabajadores se encuentran inundados. De ahí que las tareas se centren en la extracción de agua y en no permitir el ingreso de esta a la zona. Con una profundidad aproximada de 60 metros, los túneles se encontraban inundados poco más de la mitad de ella (y bajando).

De entre el total de activos, opera un grupo de élite de la Sedena especializada en operaciones de rescate, que ha tenido actividad en otros siniestros del país, como el sismo ocurrido el pasado 19 de septiembre del 2017. Se trata del Equipo de Respuesta Inmediata a emergencias o Desastres (ERIED).

Hubo cuatro descensos en los que participó un elemento del Ejército y uno de los mineros voluntarios, ambos detectaron obstrucciones en el Pozo 3.

El ERIED es un equipo especializado integrado por elementos militares que se suman de forma voluntaria para ponerse al servicio en situaciones de emergencia. El personal recibe una capacitación rigurosa para combatir cualquier tipo de incendio, para el rescate de personas que quedaron atrapadas en estructuras colapsadas, así como en espeleología.

Por su parte, este equipo de Respuesta Inmediata opera dentro de la Fuerza de Apoyo para Casos de Desastres (FACD), la cual se implementó en el año 2000 como parte del Plan DN-III-E o “Plan de Auxilio a la Población Civil”. Recibe su nombre por haberse integrado al anexo “E” de la Tercera Edición del Plan Director de Defensa Nacional (DN-III), que se encontraba vigente a su creación, en 1965.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí