El vicepresidente Mike Pence tiene previsto supervisar la confirmación final de la victoria del presidente electo Joe Biden el próximo 6 de enero, y rápidamente podría abandonar Washington DC en una gira internacional, para evitar las incómodas miradas de muchos votantes republicanos.

Como vicepresidente, Pence tiene el incómodo, pero inevitable deber de presidir la sesión del Congreso que formalizará la victoria de Biden en el Colegio Electoral, desarrollo que probablemente lo expondrá a él y a otros republicanos a la ira de los votantes republicanos que creen en la falsa afirmación del presidente Donald Trump acerca de que la elección le fue robada.

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Sin embargo, Pence podría esquivar el enojo de los votantes republicanos más fanáticos de Trump, dejando Washington DC de inmediato con destino a Medio Oriente y Europa una vez certificado el triunfo del exvicepresidente demócrata. De acuerdo a tres funcionarios estadounidenses familiarizados con la planificación, el vicepresidente de Trump está considerando realizar un viaje que lo llevaría al extranjero durante casi una semana, a partir del 6 de enero.


Aunque los ayudantes de Pence se negaron a confirmar los detalles del viaje, que sigue siendo tentativo, un documento del gobierno de Estados Unidos visto por el sitio Político muestra que el vicepresidente debe viajar a Bahréin, Israel y Polonia, con la posibilidad de que se agreguen más destinos.

Como anticipo, un equipo de ayudantes de Pence y otros funcionarios estadounidenses partieron a principios de esta semana para visitar los destinos planificados en preparación para la gira. Para Pence sería el primer viaje al exterior desde enero pasado, cuando viajó a Roma y Jerusalén.

Si bien el viaje es parte de un impulso para subrayar el papel del gobierno de Trump en la intermediación de una serie de acuerdos diplomáticos para normalizar las relaciones entre Israel y algunos países árabes, incluido Bahrein, para Pence es también una forma de reforzar las credenciales ya sólidas con la derecha cristiana, que apoya firmemente a Israel.

Según allegados al vicepresidente, le permite a Pence, una vez más, poner distancia entre él y las quejas de Trump sobre el resultado de las elecciones que probablemente se intensifiquen después de que el Congreso confirme la victoria de Biden.

«Sospecho que el momento es todo menos una coincidencia», dijo un aliado de Pence sobre sus planes de viaje.

El presidente Trump, a pesar que el Colegio Electoral emitió el lunes sus votos y eligió oficialmente a Biden como el 46 presidente de los Estados Unidos, insistió hoy con que «la elección fue manipulada».

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