domingo, diciembre 4, 2022
InicioAl díaGarcía Harfuch, su pasado y quién lo acusa de sobornos

García Harfuch, su pasado y quién lo acusa de sobornos

Un testigo declaró en la FGR que Omar García Harfuch, secretario de seguridad capitalino, recibía 200 mil dólares del cártel Guerreros Unidos

Un testigo colaborador en la investigación de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa declaró en la Fiscalía de la República (FGR) que Omar García Harfuch, secretario de seguridad capitalino, “recibía mensualmente 200 mil dólares del cártel Guerreros Unidos”.

El diario Reforma dio a conocer la información en su portada, la cual se basa en la declaración del testigo protegido, al que llama ‘Juan’.

Publicidad

“Juan” afirmó que los mandos del cártel daban sobornos a mandos militares y policiacos para que les permitieran operar en Guerrero.

TE PUEDE INTERESAR:

“Quiero señalar que era parte del grupo Guerreros Unidos, pues recibía dinero de nosotros, Omar García Harfuch, esto en el año 2014; recibía 200 mil dólares por mes, ya que era el encargado de la Policía Federal en el estado de Guerrero y el dinero que se le daba era porque permitía el trasiego de la droga”, dice el testigo, de acuerdo con Reforma.

García Harfuch fue coordinador de Seguridad Regional de la Policía Federal (PF) en Guerrero durante 2014, cuando ocurrió la desaparición de los estudiantes de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa.

“Omar García Harfuch, jefe de la Policía Federal en el estado de Guerrero, brindaba información sobre posibles operativos y facilitaba el trasiego de heroína, dinero y armas, los de Taxco y los (de) Guerrero, el único que supuestamente no estaba de acuerdo era el señor Dorantes”, dijo el testigo.

El jefe policiaco niega todo

García Harfuch, negó de nueva cuenta que haya tenido alguna relación con la organización delictiva “Guerreros Unidos” en 2014, cuando fue coordinador de Seguridad Regional de la Policía Federal en el estado de Guerrero.

“Niego categóricamente las declaraciones dolosas hechas contra mi persona por un delincuente, hoy “testigo protegido”, publicadas por @reforma. Mi trayectoria en el combate a la delincuencia organizada en distintos frentes habla por sí misma. No tengo nada que ocultar”, escribió en su cuenta de Twitter.

El atentado contra García Harfuch

El pasado 26 de junio, Omar Harmid García Harfuch sobrevivió a un atentado con armas de grueso calibre (incluso se encontraron granadas de fragmentación), cuando la camioneta en la que viajaba en pleno Paseo de la Reforma, a la altura de las Lomas de Chapultepec, fue baleada por varios sicarios, en un operativo fríamente calculado. El ataque dejó cinco lesionados y tres personas muertas, entre ellas, una mujer que transitaba en el lugar cuando iba a trabajar.

Desde el hospital, el propio secretario de Seguridad, aseguró en su cuenta de Twitter que el atentado fue obra del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la organización del narcotráfico más poderosa del país.

Los antecedentes

De 37 años de edad, es licenciado en Derecho y Seguridad Pública. Además, cuenta con estudios acreditados por instituciones de Estados Unidos como la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), la Academia Nacional del FBI y la Universidad de Harvard, entre otras.

Es hijo de la actriz María Sorté (cuyo verdadero nombre es María Harfuch Hidalgo) y de Javier García Paniagua, ex presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en los años 80 y exdirector de la extinta Dirección Federal de Seguridad (DFS), policía política dependiente de la Secretaría de Gobernación, entre otros cargos.

TAMBIÉN PUEDESE LEER:

La DFS era una instancia de investigación e inteligencia a la cual se responsabiliza de la guerra sucia de los años 70, pues fue constituida para investigar a adversarios políticos del régimen, priistas que se salían del cauce institucional, extremistas de cualquier signo político y guerrilleros.

El abuelo de Omar García Harfuch, el general Marcelino García Barragán, fue uno de los hombres de poder más polémicos de la historia estatal y nacional del priismo. Logró crear un grupo que controló la política de Jalisco, muy vinculado al liderazgo de José Guadalupe Zuno, ex gobernador de esa entidad y cacique regional.

Marcelino fue titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en tiempos de Gustavo Díaz Ordaz y estuvo involucrado en la matanza de la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco en 1968. También fue gobernador de Jalisco.

La ejecución de su hermano

El medio hermano de Omar, Javier García Morales, fue ejecutado el 6 de septiembre de 2011 en una cafetería de Guadalajara, en el estado de Jalisco. Fue investigado por presuntos nexos con el crimen organizado.

En el año 2000 la entonces Unidad Especializada contra la Delincuencia Organizada (UEDO) sospechaba que “Javiercillo” tenía nexos con el Cártel de Juárez, aunque formalmente no se demostró.

La sombra de Iguala

Pero la sombra de las presuntas relaciones con el narcotráfico y el crimen organizado, también se ciernen sobre el propio Omar García Harfuch.

En la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014, al menos dos policías federales atestiguaron la desaparición forzada de entre 15 y 20 estudiantes en Iguala. No hicieron nada por evitarlo. Al menos esa es la conclusión del informe que elaboró la oficina del ombudsman, publicado el año pasado. Cuestionado por los investigadores de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, García Harfuch informó de que aunque formalmente seguía siendo jefe de la federal en Guerrero, en la práctica ya estaba trabajando para otra división de la Policía en Michoacán. Los investigadores descubrieron documentos sin embargo que contradicen las declaraciones de García Harfuch y lo sitúan en Guerrero esos días, pendientes de lo ocurrido.

Y otra cosa. Menos de un mes después, cuando las autoridades capturaron a Sidronio Casarrubias, presunto líder del grupo criminal que participó en la desaparición de los estudiantes, le encontraron una libreta con nombres de policías y funcionarios, junto a sus números de teléfono. Uno de ellos era García Harfuch. El nuevo jefe de policía de Ciudad de México nunca ha aclarado ni una cosa ni la otra.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

TEMAS MUY INTERESANTES