Tiempo de lectura: 3 minutos

En el estado de Nueva York se dejaron sin contabilizar miles de muertes por covid-19 registradas en residencias de ancianos, que podrían ser hasta un 50 % más de las oficiales, según denuncia un informe presentado hoy por la fiscal general, Letitia James. 

“Aunque no podemos traer de vuelta a quienes perdimos en esta crisis, este informe busca ofrecer la transparencia que el público merece”

El Gobierno estatal sitúa en más de 8,500 los fallecimientos en residencias, pero la investigación de James apunta a que el número podría ser en realidad mucho mayor y denuncia que varios de estos establecimientos no cumplieron con medidas básicas para frenar los contagios.

Aceptan positivos en Covid-19 

Casi desde el principio de la pandemia, algunas voces han acusado al gobierno estatal de Andrew Cuomo de agravar la crisis en las residencias de ancianos con algunas medidas, como una directiva del mes de marzo que ordenaba a estos establecimientos aceptar a pacientes positivos por coronavirus. 

Advertisement

Tras recibir quejas, la Fiscalía General ha investigado la situación en más de 20 residencias del estado y, según sus primeras conclusiones, parece claro que más personas murieron en esos establecimientos por la covid-19 de las que figuran en el recuento oficial. 

No se contabilizaron las decesos 

El principal factor, parece ser que el Estado no contabilizó como casos en residencias de ancianos los de muchos residentes que terminaron falleciendo en hospitales, aunque el informe también apunta a que en algunas instancias tampoco se incluyeron todas las muertes que tuvieron lugar en los propios centros. 

La investigación concluye que la cifra oficial de muertes de residentes de hogares de ancianos parece ser aproximadamente un 50% menor que la real, con base en una extrapolación de los datos obtenidos de 62 residencias (un 10% del total del estado).

TAMBIÉN PODRÍA INTERESARTE Se creó polémica innecesaria en torno a vacuna Sputnik V: Ponce de León

Según el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins, al menos 42,887 personas han muerto hasta ahora en Nueva York por el covid-19, mientras que las cifras del Gobierno estatal -que sólo tienen en cuenta los casos confirmados- sitúan el balance en casi 35,000. 

Nueva York, que fue el gran epicentro del coronavirus en EEUU durante la pasada primavera, es el estado con más muertes, seguido de California y Texas (que tienen mucha más población) con 38 828 y 35 889 fallecimientos respectivamente, según Johns Hopkins. 

Malas prácticas 

Coronavirus: Nueva York no contabilizó miles de muertos por Covid-19 en  residencias de ancianos

La investigación de la Fiscalía General también denuncia que algunos centros no cumplieron adecuadamente con medidas básicas para frenar los contagios, al no hacer un aislamiento adecuado de los enfermos, no someter a pruebas a los trabajadores u obligar a empleados positivos por coronavirus a seguir trabajando. 

La Fiscalía señala que recibió quejas de que un hogar de ancianos de la Gran Manzana mantuvo durante meses a residentes que habían dado positivo por el coronavirus SARS-CoV-2 mezclados con el resto, pues no había creado aún una unidad separada para ellos. 

El documento señala que, pese a estos hechos, no está claro que las compañías que operan las residencias o individuos con responsabilidades puedan ser llevados ante la Justicia, dado que con motivo de la pandemia Nueva York cambió leyes para dar inmunidad al sector sanitario ante posibles demandas por la gestión de la covid-19. 

En ese sentido, James recomendó que se eliminen esas modificaciones, aprobadas por Cuomo el pasado marzo. 

Autoridades neoyorquinas

El Departamento de Salud de Nueva York restó importancia al informe encargado por Letitia James subrayando que la única diferencia entre los números de la Fiscalía y los publicados por las autoridades radica en dónde fallecieron los ancianos, pero que la cifra total de muertos por coronavirus en Nueva York no cambia. 

En un comunicado de prensa del comisario de Salud, Howard Zucker, se afirma que «el propio informe de la Oficina de la Fiscal General repudia la sugerencia de que no se contaron todas las muertes».

En cuanto a la mala praxis que tuvo lugar en las residencias para evitar contagios y que se incluye en el informe, Zucker apunta que coincide con la información de la que había alertado el propio Departamento de Salud inicialmente.