Esta semana, Massachusetts lanzó un experimento pionero en el país: ofreció vacunas a la población que acompañe a los de la tercera edad a los sitios de vacunación.

Gloria Clark, de Malden, Massachusetts, despertó el jueves con una única meta, una sola: encontrar a una persona mayor de 75 sin vacunar.

“Voy a encontrar a alguien, yo sé que sí”

No al plan de Massachusetts

El plan tenía la intención de resolver los problemas de acceso para la población de mayor edad que batalla para conseguir citas en línea y trasladarse a los centros de vacunación. 

De inmediato, la medida fue criticada por los legisladores estatales y algunos expertos de salud pública que dijeron que las dosis, escasas, serían destinadas a personas jóvenes y saludables.

En una carta al gobernador Baker, pidieron poner fin al programa de acompañantes, diciendo que el sistema amplifica más las ventajas de las familias adineradas que disponen de autos que funcionan y tiempo libre.

También causó el surgimiento de un inusual mercado en línea cuando los residentes del estado con iniciativa buscaron crear relaciones de cuidado a toda velocidad.

“Tengo un estupendo historial como conductor y un Toyota Camry muy limpio” 

Dijo alguien en un aviso en Craigslist.

Un estudiante de posgrado de la zona de Boston ofreció 200 dólares por el privilegio de transportar a un residente de Massachusetts a su primer o segunda cita de vacunación. Otro aviso mencionaba que el trayecto a la vacunación se haría en un Lexus.

Más invitaciones

Jean Trounstine, autora y profesora que vive en Tewksbury, dijo que había recibido una llamada telefónica de una amiga que le preguntó si podía acompañarla a su cita de vacunación. 

“Creo que ella solo va a andar buscando gente de 75 años”

Trounstine se enteró del programa de compañía en la radio de su auto el miércoles y, como dijo, “alucinó”, porque le pareció que era otro modo de que las personas con recursos se salten la fila. 

En una conferencia de prensa el jueves, el gobernador Charlie Baker reconoció que algunos se habían acercado al programa de forma oportunista y advirtió a los adultos mayores a tener cautela cuando recibieran ofrecimientos de ayuda de extraños.

Los expertos en salud pública ofrecieron opiniones divergentes sobre el programa complementario, un concepto que no se debatió ampliamente antes de su implementación.

Las dosis se quedaron en los congeladores 

El estado de Massachusetts está intentando aumentar sus tasas de vacunación después de quedarse muy atrás, cuando la entidad se concentró solo en los trabajadores de primera línea y los asilos y muchas dosis se quedaron en los congeladores sin usar.

Alrededor del 10.4 por ciento de la población del estado ya recibió al menos una dosis.

Andrew Lover, profesor asistente de epidemiología en la Universidad de Massachusetts Amherst, dijo que el plan aceleraría las vacunas al darle un “impulso adicional” a las personas mayores que viven solas. 

 “Entre más personas podamos vacunar mejor en el gran panorama de la salud pública”

Para Clark tenía todo el sentido del mundo. Todos sus amigos que viven en residencias de tiempo completo ya se habían vacunado.

 “Pero si eres como yo y vives en tu propia casa, estás atorado”.

Con 72 años, tiene salud suficiente para llevar en su auto a algunos de sus vecinos a sus colonoscopías y su espíritu cívico le da para trabajar en los centros de votación durante las elecciones especiales. 

“Luzco estupenda, de hecho hoy me vestí… me voy al Caribe tan pronto acabe con esto”