AMLO contra jesuitas por exigir cambio en seguridad y no denunciar protección local al narco

Ante el llamado de cesar la política de “abrazos, no balazos”, el presidente responde con críticas a la actuación de autoridades locales y religiosos

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Tras el asesinato de dos sacerdotes Jesuitas en la Sierra Tarahumara de Chihuahua, la Compañía de Jesús alzó la voz para pedir al presidente, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) replantear la estrategia de seguridad.

“Los abrazos ya nos alcanzan para cubrir los balazos”, fue el clamor emitido durante la misa de cuerpo presente de las víctimas y secundado por varios líderes Jesuitas. Sin embargo, este pronunciamiento les mereció de un ferviente rechazo de Andrés Manuel.

En un nuevo intento por defender su plan en materia de seguridad, López Obrador demeritó el llamado de los sacerdotes al reprocharles el presunto silencio que guardaron ante la supuesta colusión entre autoridades opositoras de Chihuahua y El Chueco – criminal vinculado al homicidio de los curas Jesuitas.

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“No fueron capaces de decir: ‘Esto se origina porque autoridades locales protegieron a esta persona’. (…) No son capaces de decirlo los sacerdotes”.

Asimismo, contraargumentó a los protestantes por, señaló, no exponer las mismas inconformidades durante el gobierno de Felipe Calderón: “¿Por qué no actuaron con Calderón de esa manera? ¿Por qué callaron cuando se ordenaban las masacres?”, cuestionó.

“¿Por qué la hipocresía? Eso no se debe permitir a nadie y mucho menos a un religioso. Sea pastor de una iglesia evangélica o sea sacerdote”.

José Noriel Portillo Gil, El Chueco, es señalado como el principal responsable del brutal homicidio de los sacerdotes Jesuitas, Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar, en la comunidad Cerocahui, en Urique, el pasado 21 de junio.

Se presume que el criminal es cabecilla de una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) conocida como “Gente Nueva”, que también es el brazo armado del cuatro letras; razón por la cual se ha convertido como uno de los objetivos principales de la justicia de Chihuahua, con varias órdenes de aprehensión.

Pese a ello, El Chueco habría llevado “una vida tan normal” en la comunidad, tanto así que, afirmó AMLO, era patrocinador de un equipo de béisbol. Esto no solo intensificó la condena del Jefe del Ejecutivo, también los cuestionamientos contra el gobierno chihuahuense pues, proyectó, la “tranquilidad” del capo reflejaría una colusión de políticos estatales con José Noriel.

“Merece una explicación de las autoridades locales. ¿Cómo es posible que con orden de aprehensión esta persona se moviera con toda libertad? (…) Tenía que haber contubernio con autoridades”, pronunció el 29 de junio pasado.