Prevén entrada de rescatistas al mina inundada hasta mitad de semana

La Coordinadora Nacional de Protección Civil, informó que hasta el momento drenaron un total de 70 mil 794 metros cúbicos

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La primera entrada de rescatistas para salvaguardar a los mineros atrapados en Sabinas, Coahuila, se prevé “a mediados de este semana” a través del pozo 3, así se dio a conocer en el informe que dieron el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Luis Cresencio Sandoval y Laura Velázquez Alzúa, Coordinadora Nacional de Protección Civil.

Por su parte, la Coordinadora informó que en las últimas 24 horas, drenaron un total de 25 mil 400 metros cúbicos de agua, lo que, sumado a lo extraído desde 3 de agosto, representa un acumulado total de 70 mil 794 metros cúbicos.

Aseguró, asimismo que para ampliar el volumen del bombeo, se trabaja actualmente en tres barrenos, uno ya en trabajos de extracción, otro en ampliación y el tercero en perforación.

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Además, en cuanto a la infraestructura y recursos con los que se cuenta, la funcionaria mencionó que hay 25 bombas sumergibles con una potencia de mil 730 caballos de fuerza, seis perforadoras, así como un dron submarino dispuesto por la Secretaria de Marina (Semar), el cual se pondrá en funciones para incursionar con los niveles de agua actuales de la galería de la mina sin poner en peligro a los rescatistas.

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Ya pasaron cuatro días desde que los diez mineros permanecen incomunicados y en un túnel de 60 metros bajo tierra. La falta de oxígeno y la incertidumbre hacen del rescate una cuestión contra-reloj.

A las 13:35 horas del 3 de agosto, reportaron el derrumbe al interior del pozo de carbón, ubicado en el área conocida como Conchas del municipio de Sabinas, muy cerca de la frontera con Estados Unidos, provocando la inundación que dejó a los mineros atrapados y rodeados por túneles llenos con hasta 34 metros de agua.

Es importante señalar que la estructura de dicha mina está compuesta por tres pozos, de los cuales uno se encontraba en desuso (pozo 1); siendo éste donde los trabajadores realizaban sus actividades de excavación con herramientas manuales.

De esa manera, mientras los mineros desarrollaban sus actividades se toparon con un área contigua llena de agua – perteneciente a la conexión entre el pozo 1 y 2 -, la cual terminó por derrumbarse y anegar a todo el sistema.

En medio de la intriga por el lento avance para reducir el espejo de agua y la incógnita por saber si los buzos o brigadas podrían entrar a los pozos, el Gobierno de Coahuila registró de manera significativa la reducción de los niveles de agua “gracias a la colocación de equipos de bombeo de mayor capacidad”.

La tarde del domingo 7 de agosto, cuatro días después de que se reportara el derrumbe, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) viajó a la zona para supervisar de manera personal las brigadas de rescate puestas en marcha por distintas entidades gubernamentales.

A bordo de un avión militar, el mandatario arribó al lugar y se reunió tanto con los equipos rescatistas como con las y los familiares de los trabajadores que, después de cuatro días, continuaban bajo tierra.

No obstante, las y los familiares de los mineros no aceptaron del todo la presencia del titular del Ejecutivo Federal, pues consideraron que sólo cumplía con una agenda política y, en el fondo, no respondía a ningún interés o preocupación genuina de rescatarlos.

Tal el caso de la señora Lucía Rodríguez, madre del minero Ramiro Torres, quien mandó un mensaje al gobierno de López Obrador y, de forma sarcástica, le agradeció por acudir a la zona del accidente. Las declaraciones las captaron en un video que circuló en redes sociales durante la tarde del mismo domingo.