“¿Ya estoy en Estados Unidos?”: migrante cubano, dos años después

Roberto, uno de los muchos migrantes que empezaron a cruzar la frontera después de dos años esperando respuesta del programa Permanezcan en México

135

Después de permanecer durante dos años en México en espera de una respuesta a su petición de asilo, Roberto, migrante cubano, muestra una alegría indescriptible ya que este miércoles pisó por primera vez Estados Unidos.

Su petición es una de las miles del programa Permanezcan en México que quedaron en espera durante la administración de Donald Trump.

Lee también: Niña hondureña llega sola a frontera de EU

“¿Ya estoy en Estados Unidos?”, pregunta a los voluntarios que le dan la bienvenida poco después de salir del control de migración en el puente internacional Paso del Norte, quienes al unísono le responden que está en territorio estadounidense y que su largo viaje terminará en Florida, donde tiene parientes.

Vestido con una chaqueta deportiva color roja, Roberto cayó de rodillas sobre la tierra y extendió los brazos diciendo: “Soy libre”, lo que conmueve también a los voluntarios.

El silencio ronda por un par de segundos, interrumpido por un corto aplauso para celebrar que Roberto llegó a Estados Unidos.

Voluntarios de distintas organizaciones humanitarias como Hope Border Institute, reciben a los migrantes y les ofrecen la posibilidad de ir a un refugio donde les brindan cobijo y comida.

Este cubano no es el primero en llegar a El Paso, Texas, pues desde el pasado 26 de febrero los demandantes de asilo afectados por el Programa de Protección al Migrante (MPP, por sus siglas en inglés) o llamando también Permanezcan en México, comenzaron a cruzar la frontera.

Tras su llegada a la Casa Blanca, Joe Biden revocó numerosas políticas migratorias de su antecesor y desmanteló los MPP.

Es por ello que cada día y a cualquier hora, el milagro de llegar a la nación del sueño americano se repite en el cruce internacional Paso del Norte.

Inicio de una nueva vida

Luego de un largo viaje que lo llevó desde Cuba a El Salvador, Nicaragua y México, Roberto ya está del otro lado del río Bravo.

“Después de dos años de pasar muchas adversidades he logrado al fin mi meta, mi sueño, que fue ingresar, ingresar legal a Estados Unidos, fue mi sueño siempre” confiesa el cubano a la agencia Efe.

Para Roberto fue difícil permanecer del otro lado de la frontera, en la mexicana Ciudad Juárez, ya que sufrió violencia, desesperación y soledad.

“La vida de uno ahí no vale nada” lamentó después de narrar que un día presenció el asesinato a sangre fría de un joven al que emboscaron dos motorizados que le dispararon en plena calle.

Ahora en EU se siente seguro y su teléfono para de recibir mensajes.

“Ya estoy en Estados Unidos” le dices a otro de sus compatriotas con quien habla por su celular mientras camina hacia los autobuses que trasladan a los migrantes a albergues locales antes de que continúen su viaje para reencontrarse con sus familias. 

“Se acabó la guerra” dijeron otros dos cubanos que se fundieron en un abrazo al llegar a Estados Unidos.